MARRUECOS EL PARAÍSO DE LOS INCRÉDULOS:
Como estamos:
Voy a empezar este blog, explicando mis vivencias,como emprendedor, desde mi punto de vista, en Marruecos y Senegal.
Estos relatos, mas bien podrían ser de una historia de aventuras o de intriga, por que Marruecos y Senegal no se parecen en nada a España.
También como podréis ver, no soy un gran escritor por que mi verdadero trabajo es yesero, siempre desde pequeño estuve trabajando en la construcción, empece con mi padre a los mis 16 años.
Yo cada día veo mas gurus, de estos que han salido como setas para darnos charlas de lo que tenemos que hacer en nuestras vidas aunque estoy completamente seguro que muchos hablan de oídas y no tienen las experiencias que tenemos los que hemos ido a intentar de hacer negocio allí.
En España he sido un emprendedor ejemplar en Zaragoza, desde pequeño, cuando ya iba a vender la hoja deportiva, creo que tendría unos doce años, nos sacábamos unos duros para nuestros gastos, comprábamos las hojas deportivas a 1,50 y las vendíamos 3 pesetas, aun recuerdo el olor a tinta de imprenta de aquella vieja maquina de imprimir en un mugriento local de una calle paralela al coso. Después, una ventena de chicos con pantalones cortos, íbamos a la salida de los cines, o por los bares cantando de una forma muy ensayada ¡A SALIDO LA HOJA, LA HOJA, LA HOJA DEPORTIVA!, hasta que terminábamos de vender todas las hojas en la puerta de los establecimientos mas concurridos y de moda como, Gamba de Oro, Los Espumosos, o los cines, como el Dux, el Roxi el Mola el teatro Fleta entre otros.
De esto hace casi 40 años y es como yo vi los países de África en los que he intentado hacer mis primeros negocios.
De esto hace casi 40 años y es como yo vi los países de África en los que he intentado hacer mis primeros negocios.
Marruecos un país de sorpresas, pero desde que montas en el avión con Ryanair rumbo a Nador, te vas dando cuenta que conforme vas saliendo de la península dejas atrás una forma de vida muy diferente aparte de que vas escuchando los sonidos del idioma de los marroquíes y algún español despistado como yo que vamos a probar suerte en el continente africano para hacer negocio con esas gentes.
Me asomo por la ventanilla del avión, veo tierra rojiza, no es un desierto, se ve un país en movimiento, con carreteras, edificios y veo la posibilidad de poder hacer negocio.
El aeropuerto, con muy pocos aviones, hasta que nuestro avión se acerca a la terminal para descargar a los viajeros, muchos son de vecinos de Melilla. LLega la hora de entregar el pasaporte a los guardias del aeropuerto, que si es la primera vez que vas te acojonas un poco, viendo la cara del funcionario de turno, hasta que te mira a los ojos y te pregunta a que hotel va usted y dices voy a Nador, hotel Park, de repente un golpe en la mesa pone el sello en mi pasaporte y ¡ala a disfrutar! ya estamos en Marruecos.
Pasas al funcionario y antes de salir del aeropuerto un guardia de tez muy morena te vuelve a acojonar ¡abra usted la maleta! digo pero si vengo de España el señor guardia revisa tu equipaje y te dice ya puede usted cerrar su maleta . Te dice el señor BIENVENIDO a Marruecos.
Salimos del aeropuerto y están los taxistas con sus Mercedes, entonces digo yo en plan de broma como se nota donde hay dinero, un taxi de cuando yo iba a vender la hoja deportiva, de color blanco , empiezan las negociaciones con el taxista, unos pocos dirjams que es la moneda de marruecos, si tienes euros vas a poner contento al chófer, después de acomodarnos en el taxi 7 personas, tres delante y cuatro detrás.
Poco a poco, voy viendo las ciudades con mucha actividad, muchos policías controlando las carreteras y alguno escondido en la cuneta con una pistola de radar de velocidad y al que se pasa de correr jajajaja otra vez a negociar me recuerda a la guardia civil de España que están para ayudarnos a que no tengamos accidentes,mas adelante os contare mi experiencia en Marruecos como conductor.
Bueno pasamos Nador, que es un pueblo cerca de la frontera de Melilla, llegamos a Beni Alzar, ciudad fronteriza , cuando estoy allí digo: pero que hago yo aquí, si aquí no hay mas que gente pobre y mugre con un olor a alcantarillas que mata, me siento un forastero , piensas que todo el mundo te mira diciendo que hará este guiri aquí.
Es hora de cruzar la frontera, para conocer Melilla, aduanas de Marruecos y España. Es la primera vez que cruzo, hay unos señores con muy malas pintas, son muy pesados y que van a pedirte unos euros para ayudarte a hacer la documentación del cambio de pais, es un papel que hay que rellenar para poder llegar a la frontera española. Lo rellenas, entregas el pasaporte al funcionario marroquí, pasas al paraíso, ves a la guardia civil y a la policía nacional te saluda el guardia con un buenos días caballero.
Me asomo por la ventanilla del avión, veo tierra rojiza, no es un desierto, se ve un país en movimiento, con carreteras, edificios y veo la posibilidad de poder hacer negocio.
El aeropuerto, con muy pocos aviones, hasta que nuestro avión se acerca a la terminal para descargar a los viajeros, muchos son de vecinos de Melilla. LLega la hora de entregar el pasaporte a los guardias del aeropuerto, que si es la primera vez que vas te acojonas un poco, viendo la cara del funcionario de turno, hasta que te mira a los ojos y te pregunta a que hotel va usted y dices voy a Nador, hotel Park, de repente un golpe en la mesa pone el sello en mi pasaporte y ¡ala a disfrutar! ya estamos en Marruecos.
Pasas al funcionario y antes de salir del aeropuerto un guardia de tez muy morena te vuelve a acojonar ¡abra usted la maleta! digo pero si vengo de España el señor guardia revisa tu equipaje y te dice ya puede usted cerrar su maleta . Te dice el señor BIENVENIDO a Marruecos.
Salimos del aeropuerto y están los taxistas con sus Mercedes, entonces digo yo en plan de broma como se nota donde hay dinero, un taxi de cuando yo iba a vender la hoja deportiva, de color blanco , empiezan las negociaciones con el taxista, unos pocos dirjams que es la moneda de marruecos, si tienes euros vas a poner contento al chófer, después de acomodarnos en el taxi 7 personas, tres delante y cuatro detrás.
Poco a poco, voy viendo las ciudades con mucha actividad, muchos policías controlando las carreteras y alguno escondido en la cuneta con una pistola de radar de velocidad y al que se pasa de correr jajajaja otra vez a negociar me recuerda a la guardia civil de España que están para ayudarnos a que no tengamos accidentes,mas adelante os contare mi experiencia en Marruecos como conductor.
Bueno pasamos Nador, que es un pueblo cerca de la frontera de Melilla, llegamos a Beni Alzar, ciudad fronteriza , cuando estoy allí digo: pero que hago yo aquí, si aquí no hay mas que gente pobre y mugre con un olor a alcantarillas que mata, me siento un forastero , piensas que todo el mundo te mira diciendo que hará este guiri aquí.
Buenos días señor agente, hoy es un día como cualquier otro en la ciudad de Melilla, se nota mucha actividad en las calles, mujeres con chilabas y hombres de tez morena un poco desaliñados, cruzando de un lado para otro, ganándose unos euros con el contrabando, que es el trabajo de muchos de los lugareños. Parece que estamos en un lugar de sálvese quien pueda.
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| Hostal Parque Melilla. |
Es uno de mis primeros viajes a Melilla y Marruecos, voy con mi amigo Paulo, un chico portugués emprendedor como yo, un buen amigo.
Tenemos muchas historias vividas en Marruecos de todo tipo, por eso lo considero mi hermano pequeño, habla muy bien francés y se entiende perfectamente con los marroquíes, cuando les interesa a ellos, porque si no les interesa te dicen que, ENCHALA(ojala) y no te enteras de nada.
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| Paulo el portugués y yo |
En mi primer viaje a Marruecos, me hubiera regresado nada más llegar a Melilla, pero esa tierra te atrae como si fuera una mosca a la teladearaña, una vez estas dentro ya no quieres o no te apetece salir.
Los primeros días en Melilla me dedique a intentar reabrir un viejo edificio, un hostal, para convertirlo en un hotel –temático. Conozco a un tipo de Valencia de mi edad, tiene unas extrañas pintas, me parece un tipo bastante agradable, me propone de reabrir el local para dedicarlo a un burdel y digo yo “hala tira” lo que me faltaba, yo de chulo. Tenemos una charla durante toda la mañana y le digo “oye, ¿tú ya abras estado en el talego?, él me dice con una sonrisa de oreja a oreja, “¡SI!, pero porque me engañaron, me pillaron en la frontera con un coche, intentando pasar 80 kilos de hachís en los bajos de un Renault 18”. Entonces vi que allí había muchos militares y policía pero también es tierra de delincuentes, pero yo, no lo soy,siempre he sido una persona honesta, siempre huyendo de todo tipo de estafadores y de la gente de mal vivir.
Entonces, estuve haciendo gestiones con arquitectos, aparejadores y con una entidad que ayuda a emprendedores, PROMESA. Estaba bastante ilusionado para reabrir ese viejo hostal, para hacer el proyecto de hotel Temático, y poder acoger a los pocos turistas que visitan la CIUDAD DE MELILLA, pero después de un par de semanas se quedó todo en nada.
Melilla es una ciudad bonita, un poco aburrida, con pocos lugares donde poder divertirse, pero si quieres aventura pasas la frontera y listo. Cada día es una aventura, pasan mil cosas, no necesitas gastar mucho dinero para vivir allí, en Nador, la comida es muy buena , te puedes poner como el Kalifa de comer pescado por unos pocos dirjan o euros, también la fruta buenísima , mandarinas , fresas ,aceitunas, y conozco hoteles hasta de cinco euros.
Para moverte por Marruecos no es necesario coche por que los taxis son muy baratos, en las ciudades están unos coches pequeños petit taxi y entre ciudades puedes viajar con los mercedes que llenan los depósitos con gasoil a veinte céntimos de euro, que viene de contrabando de Argelia por las montañas.
Si eres una persona escrupulosa no te recomiendo que viajes solo por Marruecos porque allí es muy típico comer con las manos y normalmente en los restaurantes no tienen ni vino ni cerveza, eso es una de las cosas que menos me gustan del país.
Los marroquíes son muy religiosos y aprovechan cualquier tiempo perdido para rezar sus oraciones, en todos los comercios esta la foto del rey, y si no, veras la bandera de Marruecos. Recuerdo a un taxista que me llevaba al aeropuerto de Nador, se paró a rezar en una mezquita porque quería rezar, me dice: espérame aquí que regreso en veinte minutos, hago caso al taxista y buffffffff (vendrá, no vendrá), me quedo con mi amigo Paulo, que venía conmigo en ese taxi, mientras nos tomamos un jugo de aguacate en una terraza de una rotonda de la carretera del aeropuerto.



